La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) advirtió sobre «señales que requieren atención» en República Dominicana por restricciones al ejercicio del periodismo, una alerta que desplaza el foco desde el discurso oficial sobre libertades hacia problemas concretos de acceso a fuentes públicas, trato con agentes estatales, marco jurídico de la expresión y deterioro del ecosistema informativo digital. En su informe por país presentado en la 82ª Asamblea General que concluye en Bogotá, la SIP recopiló episodios de agresión o restricciones durante coberturas periodísticas.
Citó el caso de Junior Marte, corresponsal de RNN en Santiago, empujado el 15 de mayo por un agente penitenciario, y el de Gregorio del Rosario, periodista y abogado de Puerto Plata, quien a finales de julio fue agredido y despojado de su teléfono mientras grababa incidentes en el Palacio de Justicia regional. El organismo también llamó la atención sobre la reducción de los espacios de contacto directo entre el presidente Luis Abinader y los medios tras la eliminación de La Semanal, lo que, según el informe, ha generado inquietud sobre el acceso a las fuentes oficiales y a la información pública.
A eso sumó su preocupación por disposiciones del Código Penal con posibles efectos restrictivos sobre la investigación periodística, la denuncia de asuntos de interés público y la crítica a funcionarios, además del avance de la desinformación, el contenido sensacionalista y publicaciones deliberadamente lesivas en la conversación pública.
